Tipo SIETE:El Entusiasta

Extraído del libro de Yechezkel y Ruth Madanes, “Deja de Estancarte y Crece! Las técnicas del Eneagrama aplicadas al proceso de Coaching”, Editorial Urano, Barcelona, 2013 Prohibida su reproducción total o parcial.

Los siete son personas optimistas, energéticas, orientadas a las posibilidades, que aprecian la vida y quieren vivirla al máximo.

En su expresión sana, son personas con muchos talentos, que aprenden rápido y tienen muchas habilidades en muchas áreas diferentes. Los siete son maestros en la proliferación de ideas. tienen una mente curiosa y ágil, y pueden generar rápidamente ideas nuevas. A su mente se le da especialmente bien detectar asociaciones, conexiones e interrelaciones entre sucesos en apariencia inconexos, y usan esta capacidad para ver patrones donde la mayoría de las personas no los percibiría. Son ingeniosos, creativos e imaginativos. Son planificadores «de la imagen global», y pueden dedicarse a múltiples tareas y trabajar en muchos proyectos al mismo tiempo, pero también son capaces de centrarse y disciplinados, y saben cómo concluir los proyectos iniciados. Aunque su mente es ágil y rápida, pueden hacer una pausa y tomar decisiones con serenidad.
Disfrutan de un amor por la vida, de un optimismo y de un entusiasmo naturales  que  son  muy  contagiosos.  son  personas  animosas,  positivas, aventureras y optimistas, y gracias a su energía motivan a los otros. Tienen la habilidad de buscar naturalmente lo bueno en todo lo que sucede en sus vidas y en las de quienes los rodean. Nos enseñan a apreciar las cosas más sencillas de la vida; cómo sentirnos fascinados y alegrarnos con los sucesos cotidianos y poco importantes, y a aprender a estar satisfechos y felices en el momento presente. Son felices porque logran aceptar también las dificultades, las frustraciones y el sufrimiento de la vida sin reaccionar ante ellos, resistirse o intentar huir. Esto también los convierte en personas resilientes: saben cómo aceptar una crisis y convertirla en un reto, en una oportunidad. También saben cómo recuperarse y salir bien parados del estrés y de las crisis.Son personas divertidas, grandes conversadoras y, normalmente, «la
alegría de la fiesta» debido a su enérgico sentido del humor y a su forma amena de contar historias. Así mismo, pueden ser encantadoras, alegres y juguetonas.


En el estancamiento, en su interior se activa el deseo intenso de mantener la sensación de felicidad y bienestar. Su pensamiento está dominado por la creencia «debo estar siempre ocupado y emocionado». Como consecuencia, por un lado, su atención busca automáticamente la variedad, las  nuevas  posibilidades  y  los  nuevos  recursos  para  estimularse;  por  el otro, la evitación de las emociones negativas, el dolor, la frustración y el aburrimiento. Dado que para ellos es tan importante mantenerse en movimiento, enfatizan especialmente la defensa de su libertad e independencia frente a cualquier cosa o persona que consideren que las limita o las restringe de alguna manera.
Se vuelven personas ajetreadas y menos centradas. Les interesan demasiadas cosas, como si no quisieran perderse ninguna posibilidad de entre la gama que les ofrece la vida, saltando de un lado para otro como si no pudieran negárselo a sí mismas. No cesan de planear más actividades y quieren mantener abiertas sus opciones, por lo que al final son incapaces de concentrarse. Como resultado, tienen problemas para comprometerse y concluir asuntos. Empiezan proyectos que luego no tienen la disciplina ni la paciencia de completar. Se sienten atrapadas y pierden interés por un proyecto una vez que lo han comenzado y se ha diluido la emoción inicial.
Como consecuencia de querer hacer más de lo que pueden, así como de su falta de concentración y de disciplina, llegan a desperdiciar sus numerosos talentos (o a no desarrollarlos todo lo que podrían), y es posible que sus muchos sueños nunca se hagan realidad.Su costumbre de planificarlo todo puede volverse contra ellos: cuanto más planean, más viven en el futuro, y por tanto, menos alegría pueden sentir en el momento presente, o apreciar lo que tienen ahora. Esto genera ira y frustración, porque no logran sentirse plenamente satisfechos a pesar de sus múltiples actividades, distracciones y agendas repletas. La ansiedad va aumentando, y recurren a planificar más y a agendas aún más repletas con la esperanza de hallar nuevas cosas y actividades agradables que reduzcan esa ansiedad. se vuelven escapistas: autoindulgentes, egocéntricos, amargados, desinhibidos, impulsivos, infantiles, insensibles y exigentes.En su vida aparecen el estrés y el agotamiento emocional, dado que es difícil mantener mucho tiempo una vida «feliz» y «exenta de negativismo», que es lo que pretenden hacer. su estilo de vida ajetreado e hiperactivo les produce agotamiento físico, económico y emocional.