Tipo CUATRO: El Trágico

Extraído del libro de Yechezkel y Ruth Madanes, “Deja de Estancarte y Crece! Las técnicas del Eneagrama aplicadas al proceso de Coaching”, Editorial Urano, Barcelona, 2013 Prohibida su reproducción total o parcial.

Los cuatro son introspectivos, personas con profundidad emocional, que pueden ser originales, creativas e imaginativas.

En su expresión sana, dominan la introspección, tienen la capacidad emocional de comprender sus propios sentimientos y la complejidad de su vida interior. Pero también son maestros de la escucha empática; por tanto, son capaces de comprender no solo su vida interior, sus necesidades y su sufrimiento, sino también la de los demás. toleran los estados anímicos de los otros, y pueden darles consejos compasivos y sensibles.
Son capaces de comprender y conocer emocionalmente lo que experimenta otra persona, y adoptar el punto de vista de esta; saben entender espontáneamente el marco de referencia interno del otro, como si el cuatro fuera la otra persona (sin perder nunca la condición «como si»; es decir, que perciben el dolor o el placer de otra persona tal como esta lo experimenta, pero sin perder jamás de vista que es como si el cuatro sintiera ese dolor o ese placer). Su respuesta afectiva es adecuada a lo que necesita
la otra persona para recibir una ayuda idónea, y escuchan más que hablan. Su empatía capacita a los demás; pueden enseñarles lo profundos y especiales que son. Pero no es una simpatía debilitadora, que siente pesar o piedad por la otra persona. este tipo de simpatía no se les acaba nunca, más bien al contrario. Su crecimiento no se fundamenta solo en la autoactualización, sino también en su contribución empática a los otros. Este equilibrio entre los puntos de vista interno y externo las convierte en personas coherentes, añadiendo estabilidad y objetividad a su vida.
Son individuos perceptivos y tienen profundidad emocional; son cálidos, perspicaces, conscientes, afirmadores, ofrecen apoyo y ánimo.
Son personas contemplativas, reflexivas, a quienes les interesa la filosofía, la espiritualidad, el sentido y los misterios de la vida y de la existencia.
Buscan respuestas a preguntas como: ¿en qué consiste esta vida? ¿Por qué estamos aquí? ¿Quién soy? ¿Qué sentido tiene todo esto? ¿cuál es la razón para vivir? Se toman la vida como un viaje, e intentan descubrir pacientemente las respuestas a estas preguntas, con una mente y un corazón abiertos.
Poseen una orientación creativa y una imaginación muy rica. Tienen la capacidad de expresarse y hacerse entender bien, son creativos, elocuentes y usan con fluidez palabras y metáforas. También pueden expresarse mediante el arte. Su imaginación les permite disponer los símbolos de tal manera que se conviertan en un vehículo para transmitir emociones profundas. Son personas refinadas, les atrae la estética, y saben cómo activar la sensibilidad estética de los otros. Aunque muchos cuatro son artistas, no todos lo son, pero la mayoría de ellos saben cómo usar su imaginación y sus habilidades para crear objetos, entornos o experiencias artísticos, sin que importe de qué trabajen.
Son creativos pero tienen los pies en el suelo, imaginativos pero prácticos; pueden aceptar lo mundano y lo ordinario como parte de la vida y seguir siendo creativos estén del humor que estén, no solo cuando tienen la moral baja, sino también en momentos estables o positivos. Son originales y, normalmente, tienen nuevas formas de ver las cosas, aportando contribuciones claras y únicas a todo lo que hacen. Valoran la sinceridad y la autenticidad.

En el estancamiento, una voz interior les recuerda lo que les falta o no pueden conseguir. Esta carencia afecta tanto a su relación consigo mismos como con otras personas, y a su vida en general.
En su relación consigo mismos, pasan de la introspección al ensimismamiento, centrándose sobre todo en su rico mundo interior, y se preocupan por sus propias emociones y por su vida. Se vuelven temperamentales, y su estado de ánimo cambia rápidamente o incluso de forma extrema. Pueden alternar entre una sensación de tristeza persistente, melancolía y desmotivación, por un lado, y un nivel de energía elevado, por otro. Pueden sentirse abrumados por su propia sensación de estar incompletos, por los remordimientos y la desesperanza. Así queda interrumpida su búsqueda de sentido, otrora saludable, y se dedican a usar su imaginación para sustituir esa búsqueda por la fantasía y los ideales irreales. Por medio de su imaginación pueden vivir en un pasado o en un futuro idealizados. En el presente, se concentran en «el vaso medio vacío». Se vuelven infelices, pesimistas y negativos. Se centran en lo que no tienen o lo que no puede ser, y en lo que otros tienen y son. Por tanto, ese hábito de compararse con los otros puede dar pie a la envidia. también suelen ser críticos respecto al «vaso medio lleno», es decir, las cosas que sí tienen en la vida. En lugar de estar de acuerdo con sus propios sentimientos, tienen reacciones emocionales desmedidas ante una historia que ellos mismos han creado. Tal vez sientan que sus emociones son incontrolables, o se suman en reproches hacia sí mismos y en la vergüenza, y lleguen a desilusionarse, desmoralizarse y volverse hipersensibles a las críticas. En su relación con los otros, los cuatro quieren encontrar el amor y el sentido de las cosas por medio de una relación que los llene profundamente, pero es posible que, inconscientemente, se vean atrapados en la búsqueda del «amor ideal». Quizá proyecten cualidades ideales sobre los otros y se relacionen con ellos por medio de su imaginación. esta actitud intensifica sus emociones y añade dramatismo a sus vidas, dado que se mantienen en un estado de anhelo, deseando lo inalcanzable. si la relación (o lo que quieran alcanzar) se hace realidad, es posible que se distancien de ella y la rechacen, para volver a anhelarla y volver a intensificar sus emociones (o conseguir que la otra parte los busque).
Nace en ellos la sensación de ser especiales, y de que los otros los vean como únicos, como si fueran diferentes de las personas «normales». Esto puede generar la sensación de que tienen derecho a todo, de que forman parte de una elite, como si estuvieran exentos de las obligaciones y las tareas mundanas que deben realizar la mayoría de las personas. también pueden dar pie a que los demás se sientan carentes de profundidad, de sustancia, como personas planas, ordinarias, pasadas de moda o carentes de estilo.